|
Preparación
Crea a tu alrededor una atmósfera de tranquilidad e intimidad.
Te sugiero encender incienso y una vela (que tendrás la precaución de
nunca dejar encendida si te ausentas del lugar).
Es mi método favorito. Pruébalo, quizá también a ti te ayude.
Apaga todos los aparatos que emitan sonidos. No atiendas el teléfono, excepto en
caso de emergencia. Necesitas crear un ambiente de silencio. Cierra la
puerta y anuncia a las personas que están cerca que no debes ser interrumpid@.
No hagas otras cosas a la vez. No comas, no chatees por Messenger, no navegues
por Internet. Si lo haces, en lugar de obtener el 80, el 90 o el 100% del
resultado deseado con tus ejercicios de escritura, obtendrás el 10, el 15 o el
20% del efecto deseado y habrás desperdiciado parte de tu dinero, parte de tu
tiempo y buena parte de la oportunidad para adentrarte en tu interior y conocer
cosas nuevas y valiosas sobre ti.
Haz tus ejercicios sin estar bajo los efectos de ninguna sustancia que altere tu
estado de consciencia, sea alcohol, drogas o medicamentos, pues de lo contrario,
no podrás confiar en la autenticidad de la experiencia y, una vez más, habrás
perdido tu preciado tiempo y otra valiosa gran oportunidad para… ¡Correcto, para
eso mismo!
Dispón de 60 minutos para realizar las actividades de la sesión. Si no tienes
tiempo suficiente hoy, haz los ejercicios con mayor concentración aunque
escribas menos. Tendrán un mejor efecto si haces todas las actividades
planificadas para una sesión de una sola vez. Si te ves obligad@ a
interrumpirlas, toma algunas notas que recojan tus primeras impresiones y te
ayuden cuando repitas las actividades de la sesión.
Si tienes más tiempo y has logrado un profundo nivel de concentración y el
proceso de escritura no se detiene, continúa hasta que hayas dicho todo lo que
tengas que decir. Si has dicho todo lo que tienes para decir en este momento,
aunque fuera poco, no prolongues el proceso de escritura artificialmente porque
no tendrá ninguna utilidad. Sé natural y recuerda que no compites con nadie ni
tampoco tienes que rendirle cuentas sobre tu trabajo a nadie.
Piensa que has salido a dar un paseo por la playa y, al regresar, lo único que
alguien te puede preguntar es ¿y qué tal el paseo por la playa? Nadie te
va a preguntar: ¿Viste un arco iris? ¿Viste las gaviotas?
Si tienes deseos, puedes decir: Fue muy bonito, recogí muchas conchas y vi un
delfín saltar a lo lejos. Pero también puedes responder tan solo con una
sonrisa y no decir a nadie que oíste el canto de una sirena o el relincho de un
unicornio.
Sal a dar tu paseo, relájate, disfruta del paseo y luego olvida que saliste a
dar un paseo, a ver qué pasa…
No olvides crear una carpeta en tu computador (o disponer de una carpeta hecha
por ti o comprada en la papelería) con un nombre descriptivo (por ejemplo,
Natalia_contaryescribir) en la que puedas guardar/archivar todos tus escritos.
Habrá momentos en los que tendrás que regresar a algunos de tus escritos
anteriores para completar las actividades de una determinada sesión y perderás
menos tiempo si sabes dónde están guardados. Además, notarás la utilidad que
tiene releer tus escritos una vez terminado un taller, o después de cierto
tiempo para observarte desde la distancia, o para corroborar los cambios o las
transformaciones que has experimentado.
Continúa...
|